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السلام عليكمLa paz sea con ustedes 
Fatwa n.º 3501

¿Qué cosas rompen el wuḍūʾ y cuáles no lo rompen?

Purificación · Wuḍūʾ

Pregunta

Ibrahim pregunta:

Salamaleikkom. Soy nuevo en el Islam y quisiera saber qué cosas rompen el gudu y cuáles no. En mi trabajo me dijeron que si me sale sangre de la nariz o si vomito ya tengo que hacer wgudu, y no sé si es cierto. Gracias y que Alláh me los bendiga.

Respuesta

الحمد للهAl-ḥamdu li-llāhi — Alabado sea Allah.

وعليكم السلام ورحمة الله وبركاته

Querido hermano Ibrāhīm: bienvenido al Islam. Te respondemos con lo que dice el Imam Ibn Ḥazm de Córdoba —que Allah tenga misericordia de él— en al-Muḥallá, que es un libro de todas las leyes islámicas explicadas una por una. En resumen: solo rompen el wuḍūʾ las cosas que Allah y su Mensajero ﷺ señalaron. La sangre de la nariz y el vómito no lo rompen.

La regla de Ibn Ḥazm (masʾala 169 y su preámbulo)

Ibn Ḥazm abre el tema con un principio: hay cosas que obligan al wuḍūʾ y ninguna otra lo obliga. Al cerrar la lista, en la masʾala 169, lo dice así:

لَا يَنْقُضُ الْوُضُوءَ شَيْءٌ غَيْرَ مَا ذَكَرْنَا

Nada rompe el wuḍūʾ aparte de lo que hemos mencionado.

Ibn Ḥazm, al-Muḥallá, masʾala 169

Y explica su prueba en la misma masʾala: la ley religiosa solo puede venir del Corán, de la Sunna o del consenso, y de ninguno de ellos viene una orden de repetir el wuḍūʾ por las cosas que él declara no rompedoras.

Lo que SÍ rompe el wuḍūʾ, según Ibn Ḥazm

  • El sueño, poco o mucho, sentado, de pie o en oración (preámbulo, ج1 ص212).
  • El maḏy (líquido preseminal), la orina y las heces, salgan por donde salgan (masʾala 159).
  • El gas que sale del ano, con ruido o sin él (masʾala 160).
  • Tocar con la mano o el antebrazo el órgano genital de uno, a propósito (masʾala 163).
  • Comer carne de camello, cruda o cocinada, sabiendo que lo es (masʾala 164).
  • El contacto de piel con piel entre hombre y mujer, a propósito y sin tela de por medio (masʾala 165).
  • La penetración (īlāŷ) en el farŷ (la vagina), haya o no eyaculación (masʾala 166).
  • Cargar el féretro de un difunto (masʾala 167).
  • La sangre de istiḥāḍa (sangrado fuera del ciclo menstrual), mientras dure: wuḍūʾ para cada oración (masʾala 168).

Lo que NO rompe el wuḍūʾ, según Ibn Ḥazm (masʾala 169)

  • La sangre de la nariz (ruʿāf) y cualquier sangre que fluya del cuerpo, de la boca, de los dientes, de la uretra o del ano.
  • La ventosa (ḥiŷāma) y la sangría (faṣd).
  • El vómito, mucho o poco, y el qalas (lo que sube a la boca desde el estómago sin escupirlo).
  • La pus, y el agua o la sangre que ve la embarazada por el farŷ (vagina).
  • Molestar o perjudicar a un musulmán, tocar una cruz o un ídolo, la apostasía y las demás desobediencias que no están en la lista de arriba.
  • La erección, con placer o sin él.
  • Lo que sale del ano sin excremento, como gusanos, dildos, piedras o serpientes, y las enemas o gotas de medicina en los dos orificios.
  • Tocar los genitales de un animal, afeitarse el vello después del wuḍūʾ y cortarse las uñas.
  • Las secreciones del farŷ (órgano reproductor) femenino, blancas, amarillentas o turbias, y la sangre roja no precedida de menstruación.
  • Reírse en la oración.

Preámbulo (ج1 ص211-217): la pérdida de la razón y el sueño

Algunos dicen que perder la razón por locura, desmayo o embriaguez rompe el wuḍūʾ y afirman que hay consenso. Ibn Ḥazm responde que no es así: la afirmación de consenso es falsa, no encontró ninguna palabra de los Compañeros ni de los Tābiʿīn al respecto salvo tres personas, y no hay texto que lo sostenga. Añade que consta de ʿĀʾisha —que Allah esté complacido con ella— que el Profeta ﷺ, en la enfermedad en que falleció, se desmayó, y al recobrarse se bañó sin que ella mencionara wuḍūʾ; su baño fue solo para tener fuerzas y salir (preámbulo, ج1 ص211).

El sueño, en cambio, es un ḥadaṯ en sí mismo y rompe el wuḍūʾ, poco o mucho, sentado, de pie, en oración o fuera de ella (preámbulo, ج1 ص212). Su prueba es el hadiz de Ṣafwān ibn ʿAssāl: el Profeta ﷺ ordenó no quitarse los jufāf (calcetines de cuero) durante tres días salvo por ŷanāba, pero sí por excremento, orina y sueño.

Masʾalas 159 a 162: lo que sale del cuerpo

Masʾala 159. El maḏy, la orina y las heces rompen el wuḍūʾ de donde salgan: del ano, de la uretra, de una herida o incluso por la boca. Del maḏy hay una orden expresa del Profeta ﷺ: que se haga el wuḍūʾ de la oración. De la orina y las heces hay consenso cierto. Y que salgan de cualquier lugar lo toma Ibn Ḥazm del Corán, que no distingue entre una vía y otra:

أَوْ جَاءَ أَحَدٌ مِنْكُمْ مِنَ الْغَائِطِ أَوْ لَامَسْتُمُ النِّسَاءَ

aw ŷāʾa aḥadun minkum mina al-gāʾiṭi aw lāmastumu al-nisāʾa

O alguno de vosotros viene de hacer sus necesidades, o habéis tocado a las mujeres.

4:43

Masʾala 160. Solo rompe el viento que sale del ano; el eructo o el estornudo no lo rompen. Y de esto hay consenso cierto:

وَالرِّيحُ الْخَارِجَةُ مِنْ الدُّبُرِ خَاصَّةً لَا مِنْ غَيْرِهِ، بِصَوْتٍ خَرَجَتْ أَمْ بِغَيْرِ صَوْتٍ

Y el viento que sale del ano, y no de otra parte, haya salido con ruido o sin él.

Ibn Ḥazm, al-Muḥallá, masʾala 160 (ج1 ص218)

Masʾala 161 (ج1 ص218-219). Quien padece una salida continua (mustankiḥ) de alguna de estas cosas hace wuḍūʾ para cada oración, obligatoria o voluntaria, y no tiene que repetirlo por lo que le salga durante la oración o entre su wuḍūʾ y ella. Debe hacer el wuḍūʾ lo más cerca posible de la oración y lavar lo que sale en la medida en que pueda sin dificultad. Se apoya en la palabra del Profeta ﷺ de que se cumpla lo que se pueda de lo ordenado, y en el Corán: «no ha puesto en la religión ninguna dificultad» (22:78).

Masʾala 162 (ج1 ص220). Todo lo anterior rompe el wuḍūʾ aunque haya salido a propósito, por olvido o porque te venció, y en eso hay consenso, salvo lo que Ibn Ḥazm menciona como motivo de desacuerdo.

Masʾala 163: tocar el órgano genital

El hombre que se toca su propio órgano a propósito, con la palma, el dorso de la mano o el antebrazo, debe hacer wuḍūʾ; no así si lo toca con el muslo, la pierna o el pie. Lo mismo vale para la mujer con su propio farŷ, y para quien toca el de otra persona, pequeña o grande, viva o muerta, a propósito. Si hay una tela de por medio, o fue por olvido o sin querer, no rompe. Su prueba es el hadiz de Busra bint Ṣafwān, en el que el Profeta ﷺ ordenó el wuḍūʾ a quien toca su órgano; Ibn Ḥazm dedica varias páginas a defender la cadena de ese hadiz.

Masʾala 164: la carne de camello

Comer carne de camello, cruda, cocinada o asada, sabiendo que lo es, rompe el wuḍūʾ. No lo rompe comer su grasa pura ni otra cosa que no sea carne, ni comerla por ignorancia u olvido (apoyado en Corán 33:5). Su prueba es el hadiz de Ŷābir ibn Samura: preguntaron al Profeta ﷺ si había que hacer wuḍūʾ por la carne de oveja y dijo que si se quería, y por la de camello respondió que sí; igual consta de al-Barāʾ ibn ʿĀzib. En cambio, los hadices que mandaban hacer wuḍūʾ por lo que tocó el fuego fueron abrogados, por la palabra de Ŷābir ibn ʿAbd Allāh de que lo último que hizo el Profeta ﷺ fue dejar ese wuḍūʾ.

Masʾala 165: el contacto entre hombre y mujer

Si un hombre toca a una mujer, o ella a él, a propósito y sin tela de por medio, con cualquier parte del cuerpo, se rompe el wuḍūʾ, sea su madre, hija, hijo o padre, pequeño o grande. El placer no cuenta para nada. Y si lo hace por encima de una tela, aunque sea con placer, no se rompe. La prueba es la aleya 4:43 citada arriba: «habéis tocado» (lāmastum) es una acción entre dos personas, y Allah no excluyó a una mujer de otra ni distinguió entre contacto con placer y sin él, así que nadie puede excluirlo.

Masʾalas 166 a 168

Masʾala 166. La penetración en el farŷ obliga al wuḍūʾ, haya habido o no eyaculación. Su prueba: Ubayy ibn Kaʿb preguntó al Profeta ﷺ por quien se une a su mujer y no eyacula, y dijo que se lave lo que le tocó de la mujer, haga wuḍūʾ y rece; igual consta de Abū Saʿīd al-Judrī. Cuando corresponde el baño (gusl), el wuḍūʾ se hace además.

Masʾala 167. Cargar al difunto, sea en un féretro o de otra forma. La prueba es el hadiz de Abū Hurayra: «quien lave a un difunto, que se bañe, y quien lo cargue, que haga wuḍūʾ». Ibn Ḥazm aclara que se refiere al féretro, y confirma que el transmisor Isḥāq, mawlā de Zāʾida, es digno de confianza.

Masʾala 168. La sangre de istiḥāḍa, o el flujo (ʿirq) que sale del farŷ de la mujer una vez acabada la menstruación, obliga al wuḍūʾ para cada oración, distinga o no la sangre y conozca o no sus días. Su prueba es el hadiz de Fāṭima bint Abī Ḥubayš, a quien el Profeta ﷺ dijo que eso era un ʿirq y no la menstruación, y le ordenó lavar el rastro de sangre, hacer wuḍūʾ y rezar; y la versión de ʿĀʾisha que añade «wuḍūʾ para cada oración».

Masʾala 169: lo que no rompe, y por qué no

La lista de lo que no rompe el wuḍūʾ está arriba. Ibn Ḥazm no pone un límite de «poca» o «mucha» sangre, ni de «boca llena» en el vómito: sencillamente no hay texto que ordene el wuḍūʾ por esas cosas, y no se puede obligar a nadie a algo que Allah no obligó. Por eso, a tu pregunta: la sangre de la nariz no rompe tu wuḍūʾ, ni el vómito, ni la sangre de una herida, ni la ventosa. Puedes seguir tu oración y tu wuḍūʾ como estaban.

Conclusión

En resumen: solo rompen el wuḍūʾ las cosas que Allah y su Mensajero ﷺ señalaron. La sangre de la nariz y el vómito no lo rompen. Que Allah nos mantenga firme y aferrado la prueba evidente y no a opioniones personales. Amīn.

والله أعلمWa-llāhu aʿlamu — Y Allah sabe más.

Fuentes

  1. Ibn Ḥazm, al-Muḥallá bi-l-āṯār, Kitāb al-ṭahāra, preámbulo («al-ašyāʾ al-mūŷiba li-l-wuḍūʾ»), ج1 ص211-217
  2. Ibn Ḥazm, al-Muḥallá, masʾalas 159, 160 y 161, ج1 ص218-219
  3. Ibn Ḥazm, al-Muḥallá, masʾalas 162 y 163, ج1 ص220-225
  4. Ibn Ḥazm, al-Muḥallá, masʾala 164, ج1 ص225-227
  5. Ibn Ḥazm, al-Muḥallá, masʾala 165, ج1 ص227-231
  6. Ibn Ḥazm, al-Muḥallá, masʾalas 166, 167 y 168, ج1 ص231-234
  7. Ibn Ḥazm, al-Muḥallá, masʾala 169, ج1 ص235-243
  8. Corán 4:43; 22:78; 33:5

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